Finaliza 2.009. Echando la vista atrás descubro un patrón recurrente en los años acabados en nueve, todos ellos puntos de inflexión en mi vida.Aunque hasta ahora consideraba claramente 1.999 como 'mi año', ya fue 1.989 un año decisivo cuando, más o menos por estas fechas, después de literalmente desgastar el Spectrum y gracias a la generosidad de mis padres entró en mi casa mi primer PC (un IBM PS/2 modelo 30 con 640K de memoria y 20 megas de disco duro, que aún conservo). Esa máquina se convertiría en una de mis mayores aficiones y mi profesión.
De hecho, 1.999 vino marcado por licenciarme en Informática y encontrar un trabajo que también aún conservo, y otros hitos no menos importantes como cumplir con la patria (nueve meses de dar el callo a diario en la Objeción) y aprobar un tardío carnet de conducir. El remate de encontrar novia debería esperar todavía un añito.
El balance de este 2.009 se salda con una niña cada día más preciosa y una vivienda, ahí es nada.
¿Qué me deparará el 2.019? Mejor no correr e ir poquito a poco. Mientras tanto...
El balance de este 2.009 se salda con una niña cada día más preciosa y una vivienda, ahí es nada.
¿Qué me deparará el 2.019? Mejor no correr e ir poquito a poco. Mientras tanto...
Os deseo a todos un feliz año 2.010 lleno de salud, amor y trabajo.
