
La maniobra es más delicada que aterrizar guiado por un controlador aéreo a fin de mes, a saber:
Uff, yo ya no aguanto más. ¿No esperamos a llegar al apartamento? Yo creo que no, prefiero hacerlo aquí. ¿Delante de todo el mundo? Noooo, en el baño. Venga, pues aprovechamos ahora que no hay nadie. Vamos cariño, entra tú primero, rápido. ¡Pero qué pequeño es esto! A ver, ponte ahí y levanta las piernas. Muévete un poco, ¡no tanto! No toques nada que está sucio. Deprisa, que a lo mejor hay gente esperando ahí fuera. Como venga la azafata a quejarse... Vamos, colabora un poco. Mira que como vengan turbulencias y haya que volver rápido al asiento... Un poquito más. Así. Bien. ¡Ya está, he terminado! Quieta un momento que hago una foto con el móvil, esto hay que inmortalizarlo.
Hala hija, vuelve al asiento con tu madre que ya te he cambiado el pañal sucio...
¿Es o no es suficiente cochinada para ser admitido en el Mile High Club?
4 comentarios:
Diablos, no sé, sólo entré para poder desearles suerte. Estamos con ustedes.
Hombre, cambiar un pañal sucio en el baño de un avión tiene su qué...eso sí, cochinada lo es, aunque erótico no sé yo si...
Jajaja me imaginaba algo de eso, no sé por qué XDDD Toda una experiencia!!
saluditos
Jajajajaja. Para que luego digan de los del circo... ¡¡ Vaya odisea !!
Publicar un comentario