Tu cara me suena: Picasa 3.6

Cuando me enteré de que Picasa 3.6 incorporaba reconocimiento de caras decidí actualizarme y últimamente he estado juguetenado un poco con él. Con una colección de 13.500 fotos digitales de los últimos 10 años, creo que es una buena prueba...

En cuanto arranca, Picasa empieza a analizar las fotos de los directorios que tengamos incorporados buscando caras. Las que encuentra similares las agrupa y a partir de ahí podemos asignarles un nombre que usará como álbum para todas las fotos de esa persona. Según el grado de certeza que Picasa tenga sobre el reconocimiento tenga de una persona, las fotos se quedan en un "limbo" de gente desconocida para clasificar manualmente, o bien las pre-asigna automáticamente al álbum de una persona candidata para que luego nosotros las confirmemos. Picasa aprende de las confirmaciones manuales que hagamos para clasificar mejor el resto de fotos que encuentre.

La detección automática sólo encuentra rostros que estén casi perfectamente frontales y rectos. De caras inclinadas y de perfil, nada. Aún así, hace un trabajo que a menudo resulta sorprendente. ¿Caras con pelucas, gorras o gafas? Sin problemas. ¿Hermanos gemelos? Fácil: distinguió a la perfección prácticamente todas. ¿Niños pequeños cambiantes a lo largo de los años? Bastante bien. ¿Diferentes peinados, el paso (y el peso) de los años? También puede con ellos.
La cosa se complica a veces un poco porque puede distinguir decenas de caras anónimas en las fotos tomadas en calles abarrotadas (que deberemos ignorar expresamente), o en cuadros y fotos que a su vez aparezcan dentro de la foto. Todo esto hace que, pese al buen trabajo de Picasa, sea bastante laborioso tener todas las caras bien clasificadas y organizadas.

Después de muchas horas de trabajo yo ya tengo terminada la clasificación de lo que podríamos llamar "el proceso de detección automático". Porque además de las caras que Picasa detecta, podemos marcar nosotros manualmente al estilo Facebook aquellas que a Picasa se le han pasado, pero eso ya es un curro de la leche...

¿Y todo esto para que sirve?
Pues, aparte de tener muy bien organizadita nuestra colección o poder ver que en un año he acumulado más de 1.000 fotos en donde sale la carita de mi niña, para poco.
Sólo si las personas que asociamos a cada cara son contactos de nuestra agenda Google y son cuentas Gmail, éstas podrán verse etiquetadas en los álbumes web que compartamos con ellas, al estilo Facebook.

Mejoras.
Sobre todo se echa en falta la posibilidad de, de una manera sencilla, poder buscar fotos en las que aparezcan a la vez tal, tal y tal persona y poder crear con ellas álbumes de fotos o collages.

Además, tengo que enterarme de dónde se guarda toda esta información: si está en la aplicación o en los directorios de las fotos. Porque sólo pensar que tenga que pegarme la paliza cuando me cambie de ordenador, me da algo.
(NOTA: Sí, la información de las caras se guarda dentro de cada directorio de
fotos en el archivo .picasa.ini y no ocupa casi nada)
En fin, muy interesante. Google no deja de sorprendernos. Os recomiendo que lo probéis.
Más información en la web de google.

Artificieros sin artificios

Intuyo que habrá quien la tache de belicista por no caer en el facilón discurso antiviolencia e incluso mostrar en cierto modo una guerra atractiva (y terrible a la vez).
Para mí, En Tierra Hostil es una película cruda, honesta, imparcial. Diametralmente opuesta, inevitable hacer las comparaciones, a Avatar, su gran competidora para los Oscar de este año.
  • Lo mejor: recordarnos que, entre tantas misiones de paz, en la guerra hay quienes día a día se juega la vida.
  • Lo peor: un pequeño bajón de ritmo hacia la mitad de la película.

Lunes: Round 1

Desde que me he levantado de la cama como si de unos segundos fuera se tratara, llevo toda la mañana pensado en el boxeo y he decidido ponerle banda sonora.






Yeeeeeeeha!!


Siniestro Total han hecho de todo y todo bien. Desde hace tiempo había oído a Julián Hernández bromear en alguna entrevista que sólo les quedaba hacer un disco de country. Pues la cosa iba en serio y los gallegos ya están grabando en Texas su próximos disco Country & Western.
Mucha más información jugosa en la bitácora de su web oficial.


¿Dónde estabas la noche de San Valentín?

Yo estaba en la ópera con usted, jefe, viendo Rigoletto.


Tacos mejicanos de hígado de ternera con salsa chipotle

Últimamente tengo muy dejado el tema gastronómico en el blog y (algo) en los fogones, y sin embargo me ha dado grandes satisfacciones en los últimos meses. A saber: una interesante visita al restaurante Pan de Lujo de Alberto Chicote y otra más que recomendable al flamante estrella Michelín y local de moda Diverxo de David Muñoz.
También han caído en mis manos dos apasionantes fuentes de conocimiento como son La cocina y los alimentos de Harold McGee (asombroso tratado de la química de los alimentos) y De tripas corazón de Abraham García, que había pedido a los Reyes.
En éste último encontraremos un exhaustivo recorrido de recetas y anécdotas por toda la casquería de mar y montaña, desde crestas de gallo a tripas de bacalao. Para quien todavía piense que no le gusta la casquería, que piense que dos de las más famosas y clásicas delicatessen, el foie y el caviar, presentes también en el libro, son por supuesto casquería.

Una de las propuestas de Abraham son unos corazones en tortillas mejicanas, receta casi idéntica a una que de hígado que ya llevaba yo con ganas de hacer desde que la presentó en uno de sus encuentros digitales de El Mundo y que cito aquí:

La receta que gozosamente me engorda es tan simple como cortarlo [el hígado de ternera] en gruesa juliana y tras salpimentarlo dorarlo en una sartén de fondo grueso. Así doradito
lo reservamos y en el aceite resultante, rehogamos hasta ablandarse, no demasiado, ajo, pimientos de variados colores y cebolleta cortado en bastoncitos. Poquito tomate pelado y despepitado, algo de cilantro y un pellizco de su chile favorito ( el mío es el ahumado chipotle). Por último, añadimos el hígado y lo rehogamos un instante para que se impregne de los sabores del sofrito, pero sin llegar a hervir. Tortillas de trigo calentitas no debieran faltar, y mejor siempre las rubias cervezas de trigo centroeuropeas , que la insulsa "Coronita".


En mi caso la receta se ha reducido a su máxima expresión con unos pimientos y cebolla siguiendo los colores de la bandera tricolor mejicana, salteados y bien crujientes, hígado de ternera hecho al punto y salsa chipotle (un souvenir gastronómico amablemente cedido por mi hermana y mi cuñado). De colofón, una Mahou bien fría.


El resultado es sobresaliente en todos los aspectos: rico, nutritivo, diez minutos escasos de preparación y sólo una sartén ensuciada (cosa que cada vez valoro más). Para repetir, seguro.

Ver también: Tacos al Pastor.