Headbanging

Del siempre interesante epicfail.com, un headbanger de verdad. ¡Toma hardcore!


Apagón analógico

Imagino que este vídeo se estará recordado en la blogosfera durante estos días a cascoporro, pero me da igual: te partes y dan en el clavo en todo. Adiós a la doble imágen ¡¡ Viva el píxel, los tironcillos y los artefactos emepeg !! Calidad digital, oiga.
Por mi parte, después de más de tres años con TDT y grabando en disco duro, sólo espero que a partir de ahora se cuide un poquito más la EPG y cada cadena la actualice bien con las horas correctas, detalles de los programas, etc.



Cañas y barro, all i pebre.

Recientemente he terminado de leer Cañas y Barro (Vicente Blasco Ibáñez, 1902), gran obra de la literatura española y detallado relato costumbrista de la dura vida en la albufera valenciana de finales del s. XIX.

Dejando a un lado la trama trágica (más terrible, si cabe, leyéndola en coincidencia con el día del padre), una de las cosas que más me ha llamado la atención de la novela es la descripción de los moradores de la albufera. Estos orgullosos pescadores se tenían por los genuinos dueños de las lagunas de la albufera, y miraban con desprecio a aquellos que optaban por ganarse la vida trabajando embarrados en el incipiente negocio del cultivo del arroz, todavía lejos de convertirse en el icono de la gastronomía levantina que es hoy en día.
Un auténtico habitante de El Palmar sólo comería de aquellos pescados que le surtía la laguna (insípidos y barrosos como reitera el autor) y alguna que otra ave que buenamente pudiera cazar furtivamente.
Es por ello que en la novela apenas se mencionen las paellas pero sean frecuentes los pucheros y guisos de pescado, como el all i pebre de anguila.

Pues manos a la obra.

Inspirándome aquí, allí y más allá, y un poco de improvisación como es habitual en mí, he perpetrado este all i pebre de congrio. A falta de anguila, se me ocurrió usar lo más similar que nos brinda el mar: también pez aserpentado, fibroso y de piel escurridiza.

La salsa all i pebre es básicamente, como su nombre indica, una ajada con guindilla a la que se añade generoso pimentón y que se engorda con un majado de almendras y, en mi caso, un poco de pan frito (que me pega a mi que se suele poner en estos majados).
Las patatas son opcionales pero muy indicadas para saciar a quienes sean poco amigos del pescado...
El resultado es muy sabroso y recuerda a un marmitako. Los trocitos de almendra del majado le dan un toque muy especial.

La semana que viene, como suelo hacer y como acostumbran a hacer decenas de miles de madrileños, andaré por las tierras de esta región valenciana.

Feliz Semana Santa a todos.

San Patricio 2010

Que corra la cerveza. Rubia, verde (una gotita de colorante alimenticio azul en el fondo del vaso obra el milagro) o si no hay otra, negra, pero que sea bien grande.
Feliz día de San Patricio.

Shutter Island

No tengo mucho tiempo, así que iré al grano: muy buena. Para mí, la mejor de Scorsese desde Casino tras Gangs of New York.
Shutter Island me atrapó desde el principio. DiCaprio, efectivo como siempre, y la película tiene una factura impecable como sólo un viejo zorro con oficio como Scorsese puede hacer.
Pese a que, con cierta razón, se le ha achacado que no parece una "película de Scorsese", sus temas favoritos están ahí, y llevados casi a su máxima expresión si cabe: Violencia y Redención.
En realidad Martin Scorsese hace ya muchos años que dejó de hacer esas "películas de Scorsese" que le valieron entre algunas malas y sacrílegas lenguas (entre las que no me cuento) el sobrenombre de Cansino.
La asfixiante historia, si no te dejas atrapar, puede ser de esas que te las hueles, pero la duda siempre está ahí, preguntándote si sí o si no, esperando si vendrá un último giro argumental que nunca llega y te deja un final que sienta como un puñetazo en las tripas.
  • Lo mejor: Sin azúcar añadido ni edulcorantes. Ganas inmediatas de verla una segunda vez.
  • Lo peor: Le falta un puntito de genialidad para ser un 10.

Brandada de Bacalao

Si en el anterior post comentaba con sorna el declive de la raza vasca, este ENORME (en todos los sentidos) cocinero vasco (de ascendencia gallega) que yo descubro ahora me obliga a tragarme mis palabras ...y muchas otras cosas riquísimas que seguro tragaré aprendiendo de él.

Llevo tiempo suscrito al feed de su web pero lo tenía un poco descuidado y hasta ahora se me habían pasado sus espectaculares vídeos de su programa Robin Food: Atracón a mano armada, que comenzó el pasado Febrero en ETB2.
David de Jorge es, además de un excelente cocinero discípulo de Martín Berasategui, un tío excesivo en todos los sentidos, que gusta de disfrutar de los placeres de la vida al máximo sin andarse con tonterías.
Además tiene verdadera gracia (y no me refiero a contar chistes malos como algún paisano suyo) y una mala lengua con la que no duda en calificar de bichos, cabrones o hijoputas tanto a sus ingredientes ...como a sus amigos e invitados.

Así que me he puesto manos a la obra y hoy mismo he decidido hacer alguna de sus recetas, por lo que un trozo de bacalao que en principio estaba destinado a un potaje de vigilia, ha acabado en una brandada de bacalao.
La receta no la voy a repetir porque David la cuenta mucho mejor, pero el resultado ha sido simplemente excepcional.
Yo me he permitido servirla gratinada, siguiendo mi Regla Nº2 de la Cocina: 'Todo queda mucho mejor gratinado'. La ensalada de acompañamiento, a falta de escarola, de rúcula.
Parafraseando a David: ¡¡que buena estaba la cabrona!!
Como ya he dicho antes, estoy seguro de que la cocina del gran David de Jorge me deparará grandes, grandes, grandes momentos...