Menú de verano

Para quienes no somos esclavos de nuestro cuerpo y no hacemos operación bikini sino que, como los osos, entendemos el "veranear" como fase previa a la de "invernar", os dejo un apetitoso menú. Ligerito, tan sólo un plato único y postre:

Cerdo relleno de 5 aves 5, todo ello bien albardado con toneladas de bacon, no sea que la carne de ave salga seca:



De postre, para desengrasar, una barra de mantequilla rebozada y frita. Si te comes el palo, hasta tiene fibra.



Si alguien se queda con hambre, al Burger King de la esquina.

Cóctel Mojito

Seguramente el cóctel más famoso y consumido del mundo. No en vano han proliferando gran cantidad de preparados de Mojito, que nada tienen que hacer contra un auténtico mojito preparado al momento.

Mojito by the pool.
Ingredientes:
- 4 partes de ron blanco añejo (tipo Havana 3 o Varadero).
- 1 parte de zumo de lima (aprox. una lima pequeña exprimida).
- 4 cucharaditas rasas de azúcar blanco.
- 6 hojas de hierbabuena (o menta, sigo sin saber la diferencia).
- sifón

La preparación es sencilla pero conviene tener en cuenta algunos pasos importantes.
En primer lugar colocamos en el fondo de un vaso (mejor un poco ancho, para maniobrar bien) unas hojas de hierbabuena, el azúcar y rompemos las hojas contra el azúcar para que liberen su aroma. Lo ideal es usar un mazo de coctelería (muy útil también para la caipirinha, yo tengo este magnífico de madera de base acanalada) pero en su defecto una cuchara larga servirá.
Posteriormente exprimimos encima el jugo de la lima, y removemos con cucharilla hasta disolver todo el azúcar. Se nos debe formar una especie de almíbar de lima y menta que es la clave de nuestro mojito.
Después añadimos el ron, aproximadamente hasta la mitad del vaso, y removemos con cucharilla junto con el almíbar.
Finalmente sólo queda añadir abundante hielo, casi hasta el borde del vaso, y rellenar con sifón. A falta de sifón podemos usar agua con gas, pero he descubierto un sifón de la marca Revoltosa, de usar y tirar, la mar de práctico.
Una removida final para mezclar todo y nuestro mojito está listo para servir. Los más finos (y menos impacientes) pueden adornarlo con una rodaja de lima en el borde del vaso y una ramita de hierbabuena.

Es un poco trabajoso por el uso de la maza y tener que exprimir fruta, sobre todo porque tendremos que preparar MUCHOS, pero merece la pena. El resultado es un mojito digno de la Bodeguita del Medio.

Recomendable para tomar cuando aprieta el calor, a cualquier hora del día o de la noche, en grandes cantidades.

Cóctel María Sangrienta

O lo que es lo mismo, un Bloody Mary a la española, hecho no con zumo de tomate sino con nuestro tradicional gazpacho.

Durante un rato pensé que había descubierto la pólvora con este cóctel, aunque sin duda el subconsciente me había jugado una mala pasada puesto que recientemente Mar Calpena (muy recomendables toda su serie de coctelería) comentaba en su post sobre cócteles sin alcohol la idea de que un Bloody Mary sin vodka es un gazpacho, y buscando por la web existen múltiples referencias.
Pero al fin y al cabo, que sea una idea original no quiere decir que no sea una idea interesante.

Cóctel María Sangrienta
Ingredientes:
 - 2 partes de gazpacho (ver mi receta)
 - 1 parte de vodka
 - uno chorro de salsa Tabasco
 - un toque de salsa Perrins

Se mezclan los ingredientes líquidos en un vaso grande y alto, y se sirve con abundante hielo adornado con un bastón de pepino a modo de removedor.
El Bloody Mary original incluye entre sus ingredientes zumo limón y/o naranja, pero teniendo en cuenta que el gazpacho me gusta generoso de vinagre, yo no lo añadí. Sí puse sin embargo un chorrito de aceite de oliva virgen para dar el toque racial final.

El resultado es francamente curioso y muy refrescante, pero admito que no soy un gran aficionado de este cóctel ni siquiera en su versión 'sajona'.

Recomendable para tomar tranquilamente en la terraza durante la canícula, o incluso como aperitivo servido en vaso más pequeño para animar a vuestros invitados.

Cóctel Negroni

Para abrir boca en la nueva sección de cócteles, qué mejor que el Negroni, un cóctel clásico de aperitivo y más fácil imposible:

Cóctel Negroni.

  • 1 parte de vermú
  • 1 parte de ginebra
  • 1 parte de Campari
  • una corteza de naranja o de limón para adornar

    Se mezclan los ingredientes y se sirve con hielo en vaso bajo, adornado con la corteza.
    Al ser los tres ingredientes de consistencia similar no hace falta coctelera, basta remover para mezclar.


    Siempre que sea posible daré las medidas en 'partes', esto es, medidas unitarias que indiquen la proporción entre los distintos ingredientes. Sólo los muy expertos son capaces de calcular las medidas vertiendo directamente de la botella, lo más fácil es usar un recipiente de medida. En general, usando como medida un vaso de chupito obtendréis cantidad suficiente para uno o dos cócteles.
    El Negroni admite perfectamente prepararlo en jarra, tomando como medida un vaso normal, y así obtener una mayor cantidad para varias personas, aunque siempre es recomendable que el hielo y el adorno vayan en cada vaso individual.

    El resultado es un cóctel fuerte al no contener ningún ingrediente no alcohólico que lo rebaje (pero no excesivamente ya que éstos no son de alta graduación) muy equilibrado entre el dulce del vermú, el amargo del Campari y el seco de la ginebra.
    El Negroni es perfecto para tomar como apéritif  inmediatamente antes de comer, acompañado de unos frutos secos o unas aceitunas.

    Animaos a hacerlo este fin de semana para darle un nuevo toque a la tradicional hora del vermú con vuestros invitados.

    Nueva sección de cócteles

    Empiezo hoy una sección de algo que últimamente me está dando muchas satisfacciones: los cócteles.
    Ya prácticamente no veo películas. Música, la de siempre, ya la conocéis. Cocinar, poquito. Pero cada vez estoy más viciado con los cócteles, que son rápidos, fáciles, ricos y, oye, el tema del pimple siempre me ha atraído...
    Un familiar mío es desde hace muchísimos años barman en un hotel de cinco estrellas de una de las ciudades más pijas de España, y una amiga también lleva ya varios años dedicada a la coctelería, primero en un hotel de Gran Lujo y ahora en un local especializado. Con estos antecedentes de vez en cuando he tenido algo de contacto con el mundo de los cócteles, aunque hasta hace aproximadamente un año no he empezado a preparar yo alguno que otro y a experimentar.

    Os contaré aquellos que vaya haciendo y rescataré algunos de los que ya he hecho. Todo a mi modo, ya sabéis, no muy ortodoxo pero sin tonterías de mixología ni leches: algunas medidas a ojo, la coctelera la tengo todavía por estrenar y los vasos de andar por casa pero que sean grandecitos, que uno de los problemas de la coctelería es el tamaño ridículamente pequeño que sirven...

    Animaos, pero advierto una cosa: enganchan, y si empezáis con los cócteles el whisky-cola jamás volverá a ser ni la mitad de gratificante de lo que era.

    Funky Cold Medina

    Base rítimica potente, samples guitarreros y letra coñera. Funky Cold Medina es una de las pocas canciones de hip-hop que mi dieta rockera tolera. Nada que ver con el gangsta-rap y mierdas similares que se han adueñado de la música negra actual. Y pensar que los negros inventaron el Rock, ¡qué pena!.

    Tone Loc (también conocido por su faceta de actor en las dos entregas de Ace Ventura) llegó con esta canción al #3 de las listas americanas en 1.989, mientras queWild Thing, del mismo disco Loc-ed After Dark, llegaba al #2. Poca broma.
    Dadle caña al loro. I dig it!

    Mi gazpacho

    El gazpacho es, igual que otros grandes platos tradicionales de nuestra cocina, una de esas preparaciones que pese a su sencillez, no existen dos iguales, y que a todos nos parece el mejor el de nuestras madres.

    Os voy a contar cómo es el gazpacho de MI casa, y para los escépticos, intentar razonar el por qué de algunos de sus puntos más 'controvertidos', y es que, el gazpacho, como el honor, cada uno defiende el suyo a capa y espada.
    La receta es la que se ha seguido siempre en mi familia materna, aprendida en Sevilla hace muchísimos años, tantos que el gazpacho se hacía a base de mano de mortero y mucha paciencia.

    "El Gazpacho" (con artículo y mayúsculas, no un gazpacho indeterminado) llevará todos y exclusivamente los siguientes ingredientes:
    El gazpacho es verano.
    - Tomates maduros (los de tipo pera son perfectos).
    - Pan duro remojado en agua.
    - Pimiento verde.
    - Ajo.
    - Aceite de girasol.
    - Vinagre.
    - Sal.



    Vamos con las explicaciones:
    • Pan:
    Ya en muchas ocasiones he discutido (amigablemente) sobre la incorporación de pan en el gazpacho, ya que muchos argumentan que si lleva pan entonces es salmorejo. Falso. El gazpacho andaluz tradicional lleva pan. Sin pan, para mi gusto, estamos hablando de un zumo o licuado de hortalizas, pero no de un gazpacho.
    El salmorejo es una crema espesa para comer con cuchara. Su proporción de pan es grande, e imagino que sin remojar o muy escurrido. En el salmorejo además es frecuente añadir también yema huevo duro para espesarlo.
    En el gazpacho por contra no es necesario añadir una gran cantidad de pan; un mendrugo de 10 o 15 cm. para un kilo largo de tomates basta, tan solo ligeramente escurrido de agua, para lograr una consistencia bien emulsionada con el aceite pero ligera, tanto como para ser bebido. Si el agua absorbida por el pan no fuera suficiente para lograr la consistencia bebible, se puede añadir agua bien fría, sin miedo.
    Mi madre defiende la importancia de ser pan duro, y lo cierto es que desconozco la explicación pero da una mayor suavidad, quizá por absorber mayor cantidad de agua.
    • Pimiento:
    Sólo verde, nunca rojo. Un pimiento italiano hermoso es suficiente.
    • Aceite:
    Lo siento por los puristas, pero para el gazpacho siempre de girasol. Su sabor neutro no interfiere con el resto de los ingredientes. Me encanta el aceite de oliva, pero personalmente me parece que el uso y abuso del aceite de oliva en toda ocasión (obligatoriamente virgen extra para más inri) con que nos bombardean hoy en día los dietistas y gurús gastrónomos es una moda de las últimas dos décadas. Yo creo que hay muchos usos válidos para el aceite de girasol, y además siempre se ha usado mucho en las cocinas de nuestros padres y abuelos.
    • Ajo, sal y vinagre.
    Son la gracia del gazpacho. Hay que ser generosos con ellos para que se note la viveza en la lengua, aunque es algo que va con gustos y que además se puede rectificar después de batir los ingredientes. Para un kilo de tomates, a partir de tres o cuatro dientes de ajo empezamos a hablar de algo rico. El vinagre, sin miedo. La acidez da frescor y si algo tiene que ser un gazpacho es refrescante.
    • Cebolla y pepino:
    En mi mezcla nunca, si acaso como tropezones. No voy a intentar razonarlo, simplemente siempre lo he visto, pero ciertamente la cebolla puede quedar fuerte y el pepino hay gente a quien le repite. En mi gazpacho, como a mi me gusta tomarlo bebido, rara vez los como.
    • Comino u otras especias:
    Nunca.


    A modo de respaldo pseudo-científico, os dejo este enlace 'Al rico y fresco gazpacho' de la revista Muy Interesante (sí, ya se que el rigor no es el de Nature o Scientific American, pero bueno) donde se dan algunos datos de la historia del gazpacho, remontándose incluso a antes de la llegada del tomate al viejo continente.

    La preparación es tan sencilla como batir todo bien en una batidora de vaso durante el tiempo suficiente para que se mezcle y emulsione bien. Si se tiene suficiente tiempo no suele ser necesario usar el pasapurés para quitar las pieles, o si no pelar los tomates. Se corrige la consistencia con agua fría si es necesario, y finalmente se rectifica de sal, ajo y vinagre al gusto.
    Tan rápido y fácil de hacer, que no entiendo cómo han proliferado tanto los gazpachos preparados en brick.

    Que aproveche.